Está claro que para vender hay que tener una buena imagen, la publicidad vende (de no ser así no movería el dinero que mueve…), así que con una regla de tres de las de siempre, tenemos que de algún modo en la publicidad debemos hacer “casi” lo que sea necesario para que nuestro producto se venda mejor.

Estrategias hay muchas, usar diferentes canales de comunicación, ofrecer promociones gratuitas, acompañar el apartado visual con uno sonoro y pegadizo… la verdad es que hay muchas, por lo que hoy lo que quiero que veáis es que a veces empezamos la casa por el tejado por querer hacer las cosas lo más rápido posible.

Yo lo voy a llevar a un campo sobre el que tengo algo de experiencia, durante los últimos años he trabajado en el sector del deporte y la nutrición deportiva, con sus batidos, aminoácidos y todo tipo de productos que “prometen” milagros, está claro que es un hervidero de publicidad, pues a la hora de la verdad los aminoácidos son aminoácidos, si hay 30 marcas, la competencia es muy dura y la publicidad y el marketing se vuelven muy necesarios y decisivos.

Tranquilos que llegamos al mundo de la fotografía, el retoque y la publicidad ya mismo…

Primero os voy a poner unos ejemplos de una marca mundialmente conocida, para que os hagáis una idea de su estilo publicitario y de lo que principalmente buscan con su uso CONVENCERNOS DE SU CONSUMO:

Bueno ahora ya empezamos a ver por donde van los tiros, se muestra un antes y un después, para ver los cambios físicos que supone el uso de estos productos en los deportistas, lo cual es un gran reclamo visual.

Si habéis realizado sesiones con chicos, con el torso descubierto y buscando un toque agresivo, os habréis dado cuenta que es esencial el trabajo de las luces sobre el cuerpo, para con las sombras y luces mirar de resaltar al máximo los músculos, aquí es donde de forma manual podremos aplicar dodge&burn e ir dibujando literalmente los músculos para resaltarlos. En las luces quemar ligeramente para simular aceite y brillo, etc.

Pues bien en estas 3 imágenes, el trabajo de retoque – si atendemos al antes y al después – sería un trabajo bastante bastante duro y debo decir que viendo estos productos físicamente, teniéndolos en las manos cuando miro las fotos apenas se nota el retoque, que si lo hay no digo que no, pero no es tanto como parece, aquí es donde llegamos al titulo “photoshop… y algo más”.

Aunque lo estemos viendo para un sector muy concreto debemos pensar de forma global, muchos de nosotros no haremos publicidad nunca, pero bien podemos querer lanzar un flyer, una tarjeta de visita, alguna publicación online, etc. con las que ofertar nuestros servicios y debemos mostrar algo que llame la atención. La cuestión es que a veces, pensamos que el segundo o tercer paso ya es el Photoshop, realizamos el trabajo y lo planificamos ya pensando en Photoshop y eso por muy “pro-photoshop” que me declare siempre es un error.

Yo mismo he hecho flyers y demás con Photoshop, he abierto “Google” he buscado imágenes de stock, y sin pensar ni tener una idea he empezado a “crear”, nada bueno puede salir de ahí, para empezar diseñar con Photoshop ya es un error, lo de ponerse a diseñar sin tener una idea otro… etc.

Vamos que somos nosotros los que nos complicamos las cosas, por falta de organización, falta de ideas, de planificación, etc. El vídeo que váis a ver a continuación viene a ser una metáfora de nuestro trabajo y de lo que estoy mirando de explicar, el camino mas rápido no siempre es ir directamente a Photoshop, basta con pensar y planificar y a lo mejor encuentro una fórmula mejor:

Aquí han seleccionado un método, alternativo, que viene a ser el ATAJO para no tener que trabajar tanto, en este otro vídeo veremos el camino que muchas veces cogemos todos, que resulta más largo y laborioso y que escogemos por no haber dedicado un tiempo prudencial a pensar si es la mejor opción:

Se intuye ya por donde van los tiros, ¿no? En cada vídeo vemos como realizar un antes y un después, para este tipo de publicidad de ayudas ergogénicas. En el primer vídeo vemos la forma más sencilla, menos laboriosa pero que a poca gente se le ocurriría a lo mejor, pues requiere pensar, en el segundo vídeo vemos lo que seguramente la mayoría haríamos: buscaríamos facilitarnos en la medida de lo posible el trabajo inicial pero al final todo sería cuestión de horas y horas de trabajo, en nuestro caso retocando.

Pensemos ahora por ejemplo en una publicidad de una bebida. Es básico presentar el producto como algo refrescante pues bebemos para hidratarnos; así querremos presentar, por ejemplo, una “lata” de refresco con gotas de agua, humedad, brillos, etc. Ahí volveríamos a estar en la misma situación. Podríamos coger una “lata” y tal cual realizar la toma para luego, digitalmente, añadir todo lo que el cliente nos puede pedir; o bien podríamos sentarnos al menos unos minutos, reflexionar y buscar la mejor estrategia para conseguir el resultado final. En caso de hacerlo así, probablemente habríamos visto tutoriales en Internet de cómo usar productos para simular la condensación de agua y el frío, que nos darían ese realismo con apenas una aplicación de una especie de laca y luego rociar con agua. Si lo hacemos del primer modo, nos esperan horas de edición; de la segunda manera, apenas en una hora podemos tener el arte final.

Estamos cobrando nuestro trabajo y tenemos que ajustar presupuesto y mirar de conseguir el mayor beneficio posible en relación al tiempo invertido, así que todo lo que suponga evitar horas “de más” innecesarias nos puede resultar interesante, podremos ajustar el precio final, sacar más trabajo adelante, etc. Todo son ventajas y para conseguirlas lo único que habremos hecho es PENSAR antes de HACER.

Bajo mi parecer, sí debemos utilizar Photoshop en publicidad pero siempre con pasos previos no como primer recurso, pues nos va a suponer más horas, más esfuerzo, etc. y no por ello más ganancia/beneficio.

Que no todos hacemos publicidad, lo sé, vamos a trasladarlo a cualquier foto, realizamos un book y ya estamos pensando en lo que podremos hacer en la postproducción, cuando en realidad a lo mejor si estoy haciendo un “exteriores” y puedo apartar no se, un container por poner un ejemplo, por que no hacerlo y tener un problema solucionado en cuestión de segundos en vez de dejarlo ahí y pensar, luego lo elimino con Photoshop que si o si me va a llevar más tiempo.

La lectura pues es muy clara: todo lo que podamos arreglar antes del click, será menos trabajo que tendremos que hacer después del click y estaremos más cerca de hacer el “clinc clinc clinc” ( imaginar que es el sonido de las monedas entrando en caja…).